viernes, 25 de septiembre de 2009
La sociedad de los sustitutos
Son sorprendentes los avances que ha tenido la ciencia en todos sus campos, podemos ver con frecuencia cosas que antes sólo hacían parte de una película de ciencia ficción. Lo que parecía un sueño inalcanzable para nuestros antepasados, hoy hace parte de nuestra cotidianidad. Gracias a los adelantos de la ciencia la vida humana se ha visto beneficiada en gran manera, eso no se puede negar.
Lastimosamente, hemos caído en el materialismo, en la superficialidad, ahora vivimos en la sociedad de los sustitutos, aquí reinan las cosas que puedan reemplazar a otras siendo más fáciles de hacer o de lograr, incluso aquellas que puedan conseguirse con dinero; ahora, más que procurar la sabiduría la gente se preocupa por llenarse de conocimiento para presumir delante de los demás, a los padres más que el apoyo que brindan a sus hijos les importa cuantos lujos les pueden dar, para llenarse la boca diciendo después que a sus hijos nunca les ha faltado nada.
El hombre se ha limitado a su carne, a lo material y pasajero, sin darse cuenta de que hay algo más, que más que lo exterior que se corrompe con el paso de los años vale lo que está adentro que permanece eternamente. Basta ya de creernos los sabelotodo, de poner la mirada en las cosas vanas, hay que preocuparse por lo trascendental.
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